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Cesta

La cesta está vacía

La experiencia

Hemos diseñado el packaging de La Pregonera pensando en ellas.

En mujeres que han abierto miles de bolsas de la compra en su vida, pero muy pocas veces un regalo preparado solo para hacerlas sentir especiales.

Por eso quisimos que todo ocurriera despacio.

Despacio al abrir la caja.
Despacio al retirar el papel.
Despacio al tocar la tela.
Despacio al leer la carta.

Como ellas han abierto siempre sus regalos, incluso guardando el papel por si había que envolver otra cosa. 

Pensamos en los detalles para que no parezca “ropa de casa”, aunque sea la más de casa del mundo, porque esa palabra es sagrada en La Pregonera. 

Queremos que la experiencia diga desde el primer momento:
“Esto es para ti”.

Porque nuestras madres, abuelas, tías y vecinas siempre fueron expertas en cuidar a las demás personas, pero casi nunca se colocaron ellas en primer lugar.

Y La Pregonera quería hacer justo eso.

Que durante unos minutos dejaran de ser las que preparan el regalo y fueran ellas el regalo.

Y quizá lo más emocionante es eso.

Ver a una mujer que siempre dijo “yo no necesito nada” abrir una caja y sonreír como una niña pequeña.